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Mozarteum presentó su temporada


Entre las figuras que dirán presente está Daniel Barenboim y su West-Eastern Divan Orchesta, y Sol Gabetta

Para estar a tono con las celebraciones por el Bicentenario de la Patria y con la esperada reapertura del Teatro Colón, el Mozarteum Argentino presentó una programación (cuyo abono sale a al venta hoy, ver aparte) con solistas y agrupaciones de importante trayectoria internacional para estar a la altura de las circunstancias.

En este marco, la asociación musical -quizás la más importante del país- ofrecerá su 58a. temporada en el Coliseo hasta el mes de julio inclusive, y en el Colón a partir de agosto y, en concordancia con el horario que estableció el propio Teatro Colón para sus funciones, todos los conciertos organizados por el Mozarteum comenzarán también a las 20.

La Orquesta Filarmónica de Dresden (Alemania), con el chelista alemán Johannes Moser como solista y dirigida por Rafael Frühbeck de Burgos, abrirá la temporada los días 6 y 7 mayo. Juntos presentarán dos programas con obras de Wolfgang Rihm, Robert Schumann, Antonín Dvorák y Johannes Brahms.

Después de muchos años, retornará al país la joven violonchelista Sol Gabetta; una de nuestras más exitosas intérpretes, laureada con numerosos premios en Europa. Aquí se presentará junto a Kammerorchester Basel de Suiza, para interpretar obras de Béla Bartók, Leopold Hofmann y Joseph Haydn, el 26 y 27 de mayo.

De Austria arribará el 15 y 16 de junio por primera vez a la Argentina, el aclamado Eggner Piano Trio. Sus programas recrean obras de Ludwig van Beethoven, Antonín Dvorák, Johannes Brahms, Robert Schumann, Dmitri Schostakovich y Maurice Ravel.

Como es habitual en las temporadas mozarteanas, este año también habrá ballet, que llegará de la mano del novedoso Ballet Stockholm 59º North -integrado por solistas del Royal Swedish Ballet-, que ofrecerá el 1º y 2 de julio obras de Mats Ek, Pontus Lidberg, Daniel Sjöqvist y Giovanni Bucchieri, destacados coreógrafos contemporáneos.

En el marco de la reapertura del Teatro Colón, el Mozarteum Argentino iniciará sus actividades en la sala restaurada el 2 y 3 de agosto con el destacado pianista argentino Nelson Goerner -de gran éxito en los centros musicales de Europa- quien en esta oportunidad ha preparado un programa especial dedicado a la celebración del año Chopin, al cumplirse el bicentenario de su nacimiento.

Continuando la temporada en el Colón, se destacan los conciertos de Daniel Barenboim al frente de su West-Eastern Divan Orchestra, los días 18, 19, 21 y 22 de agosto. Los programas estarán dedicados a las sinfonías de Ludwig van Beethoven. Así, Barenboim festejará además, con esta visita, el 60º aniversario de su primera presentación, como parte de una gira latinoamericana en festejo del Bicentenario en México, Colombia, Chile y Argentina.

Por su parte, el 4 y 5 de octubre se destaca la presentación de la orquesta barroca Música Angélica de los Estados Unidos, dirigida por Martin Haselböck, que tendrá como solistas a los cantantes Carolyn Sampson (soprano) y Daniel Taylor (contratenor).

Por primera vez en Buenos Aires, se presentará, el 22 y 23 de octubre, la Orchestre Philhar-monique de Radio France. La orquesta ?que dirige Myung Whun Chung? actuará junto al destacado pianista argentino Sergio Tiempo como solista. Y en el cierre del año ?que se llevará a cabo el 1º y 2 de noviembre? brillará la Misa en Si menor, de Bach, en las voces del famoso Thomaner Chor (Coro de Niños de la iglesia de Santo Tomás de Leipzig) que actuará junto a la Orquesta Bach del Gewandhaus de Leipzig.

La renovación de abonos para el primer ciclo se realizará en el teatro Coliseo (Marcelo T. de Alvear 1125) a partir de hoy y durante toda esta semana, entre las 10 y las 13, y de 15 a 19. Y la semana que viene, en el mismo horario, se renovarán los abonos del segundo ciclo. En tanto, la inscripción de nuevos socios ?según las vacantes disponibles? se realizará los días 18 y 19 de marzo también en el Coliseo, en los mismos horarios. Los socios menores de 25 años tienen la posibilidad de adquirir sus abonos a un precio preferencial. Esa es, precisamente, la idea de Música para la Juventud, la rama del Mozarteum Argentino creada con el fin de acercar la música a los más jóvenes.

Diario La Nación, lunes 1 de marzo de 2010


Premios Konex 2009


El lunes 9 de noviembre la Fundación Konex otorgó los Premios Konex 2009: Música Clásica, en el Salón de Actos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.
El Mozarteum Argentino fue honrado con el Premio Konex de Platino, como máximo exponente de la disciplina "Entidades Culturales".
La Sra. Jeannette Arata de Erize recibió el premio de manos del Sr. Enrique Braun Estrugamou


50º Aniversario del ciclo "Conciertos del Mediodía" 2009


El Diario La Nación y el Mozarteum Argentino han editado en forma conjunta un suplemento especial de adnCULTURA para conmemorar el 50º Aniversario del ciclo "Conciertos del Mediodía". Distribuido el sábado 24 de octubre en forma gratuita con el diario, la publicación reúne atractivas notas y fotografías que recorren estos 50 años, emocionando e informando a los lectores.




Por los carriles imaginados


Admirable concierto de la Camerata Salzburg, con dirección del pianista Stefan Vladar
por Pablo Kohan para La Nación

Camerata Salzburg . Director y solista: Stefan Vladar, piano. Programa: Haydn: Sinfonía Nº82 en Do mayor, "El oso" y Concierto Nº 11 para piano y orquesta en Re mayor; Mozart: Sinfonía Nº 36 en Do mayor, K.425 "Linz". Mozarteum Argentino. Teatro Coliseo.
Nuestra opinión: muy bueno

A último momento, Stefan Vladar debió reemplazar a Leonidas Kavakos, el titular de la Camerata Salzburg y salvo porque, obligatoriamente, hubo que reemplazar dos conciertos para violín, el instrumento de Kavakos, por dos obras para piano y orquesta, el terreno de Vladar, no hubo ninguna señal de urgencia de último momento. Todo anduvo por los carriles imaginados y la Camerata sonó fluyente y segura, como si el cambio de director no hubiera tenido mayor trascendencia. De algún modo, esta Camerata da la sensación de cierta infalibilidad, como si el director que ante ella se ubique no tuviera tanta incidencia, afirmación que, por supuesto, es improbable y falaz.
Las tres obras de Haydn y de Mozart que conformaron el repertorio de este recital fueron escritas en un lapso de un lustro y en la misma década de 1780. Y si bien estos dos compositores no son iguales en sus idiomas individuales ni en los planteos dramáticos dentro del campo de la música instrumental, en esta presentación primó un sonido general similar, como también un mismo tipo de aproximación en las dos sinfonías. De principio a fin, el ensamble austríaco funcionó perfecto, con precisión, cierta robustez, muy bien manejada como para no alcanzar sonoridades poco clásicas, y un muy logrado equilibrio. Pero de esta maquinita musical no surgieron demasiadas variantes, esas que denotaran distancias entre las pomposidades y cierta grandilocuencia de la sinfonía El oso y los componentes muy operísticos de la sinfonía Linz . Después de todo, la aceptación que con sus propuestas cosechaba Haydn no se condecía con los resquemores y hasta rechazos que la dramática discursiva de Mozart generaba en el público de su tiempo. En este concierto, Vladar pareció enfocar a ambas sinfonías con una misma lente, aunque, menester es señalarlo, las dos ejecutadas de modo impecable.
En realidad, estas observaciones sobre aspectos interpretativos de dos sinfonías coetáneas no deberían entenderse como un menoscabo sobre el trabajo de una orquesta de cámara de altísimo nivel. En cambio, cuando Vladar se sentó al piano para conducir el Concierto Nº 11 de Haydn, sobrevinieron algunas cuestiones más opinables. Si bien Vladar es un pianista admirable -y, precisamente, por sus interpretaciones vinculadas al clasicismo vienés-, la combinación de intérprete-conductor no pareció de las más exitosas. Desde su banqueta dio la orden de comienzo a la orquesta y, sin que mediaran más que algunos segundos, él mismo se sumó al tutti inicial, tocando, muy suavemente, acordes y arpegios o duplicando las melodías de los violines, una práctica muy extraña y que, en última instancia, lo hizo prescindir de la gestualidad de la dirección, reforzando aún más la sensación de que la Camerata Salzburg funciona casi con piloto automático. Pero además, en su ejecución convivieron maravillosos toques de limpieza y delicadeza extremas con algunos embarullamientos producidos por excesos de pedal, sobre todo en las cadencias y, en el último movimiento, por la elección de un tempo ultraveloz que devino en algunos enredos poco oportunos.
Fuera de programa, después de la sinfonía Linz , Vladar y la Camerata cerraron una noche clásica, a pura elegancia, tocando el muy calmo, bello e inocente tercer movimiento de la Casación para cuerdas K.63 , de Mozart, una verdadera caricia para el alma.


Stefan Vladar condujo la Camerata Salzburg antes de sentarse al piano
Foto: LA NACION / Marcelo Omar Gómez


Vienna Piano Trio y un concierto insoslayable


La perfección, de la mano de la inteligencia musical
Por Héctor Coda 
Para LA NACION

Presentación del Vienna Piano Trio. Integrado por Wolfgang Redik (violín), Matthias Gredler (violonchelo), y Stefan Mendl (piano), organizado por el Mozarteum Argentino. Programa: Trío con piano en Sol mayor, Hob XV/25, de Haydn; Trío con piano en Sol menor op. 15, de Bedrich Smetana; y Trío con piano en Do menor, op. 66, de Felix Mendelssohn. En el Teatro Coliseo. 
Nuestra opinión: excelente

De imperdible habrá de calificarse a esta presentación en Buenos Aires del Vienna Piano Trio en la temporada del Mozarteum, con tres integrantes cuya inteligencia musical ha logrado alcanzar un grado de unidad y perfección tan alto para dar expresión cabal a interpretaciones como las ofrecidas.

El programa elegido no pudo ser una manifestación más exhaustiva de la definición y los alcances expresivos de los autores escogidos y sus estilos, en cuyo logo cada miembro del grupo evidenció una entrega y un rendimiento excepcionales. Hubo, claro está, condicionamientos impuestos por la escritura de cada una de las partes instrumentales, estilísticamente más homogéneas en la pureza clásica del Trío all´ungherese en Sol mayor , de Haydn. Más temperamentalmente rapsódica en el Trío de Smetana, y expansivamente expresiva en el de Mendelssohn, lo cual pudo crear la impresión de cierto desbalance sonoro instrumental en algunas obras.

Haydn fue vertido con gran sentido del estilo, con expresión muy extravertida en el movimiento inicial, que fue abordado con equilibrio y transparencia sonora sin que la perfecta articulación y el riguroso ajuste rítmico restasen elegancia al fraseo y a un piano cuya inclusión se acercó a la sonoridad lograda con los teclados de mecánica liviana de la época. El poco adagio que siguió, al que la voz grave del violonchelo confirió profundidad sonora e intenso lirismo, aportó significativos contrastes y matices expresivos muy bien logrados. El rondó final all´ongherese fue sumamente efectivo en su carácter, sus acentos y sus retozantes contrastes rítmicos.


Arrolladora expresividad

El Trío en Sol menor op. 15 de Smetana puso en evidencia el incuestionable virtuosismo que los camaristas alcanzan en el allegro con su ceñido contrapunto, especialmente en el presto final de exaltada y arrolladora expresividad, sin alterar las cualidades de su sonido conjunto, no obstante los súbitos cambios de ritmo y movimiento.

Por la relevancia del espíritu romántico emanado del Trío op. 66 en Do menor de Mendelssohn, bien puede considerarse que la excelente versión ofrecida por este ensamble vienés visitante constituyó un auténtico homenaje al genio de Hamburgo en la celebración de su bicentenario.

La extraordinaria agilidad de su escritura, con un piano dominante y gran extensión en los despliegues de escalas y arpegios, logra que su brillo etéreo no decaiga en ningún momento. Las frases pulidamente matizadas del allegro energico , la expresión apasionada por parte de los intérpretes -con la reexposición de temas a cargo de las cuerdas-, y, especialmente el molto allegro que revive en el oyente el recuerdo del scherzo de Sueño de una noche de verano , constituyeron momentos inolvidables en esta brillante presentación.


Masterclass en Jujuy


El sábado 8 de agosto, los integrantes del Vienna Piano Trio (Austria) realizaron masterclasses de violín, violoncelo y piano en el Teatro Mitre de Jujuy. Wolfgang Redik (violín), Matthias Gredler (violoncelo) y Stefan Mendl (piano) trabajaron durante dos horas junto a jóvenes músicos de la ciudad y sus alrededores, en esta actividad organizada por la Comisión Música Joven del Mozarteum Argentino Filial Jujuy.



Foto: José Rodríguez Bárcena


Foto: José Rodríguez Bárcena


Foto: José Rodríguez Bárcena


Manuel Mercado en Arte Ayuda


El miércoles 1º de julio se realizó una nueva edición de Arte Ayuda, a beneficio de diversas obras. Uno de los beneficiados por esta iniciativa fue el joven violoncelista jujeño Manuel Mercado, becario del Mozarteum Argentino. La ayuda recibida es para poder viajar a Buenos Aires a perfeccionarse en su instrumento.




Maravilloso conciero del Emerson


El ensamble que trajo Mozarteum Argentino dejó boquiabiertos a los espectadores que colmaron el Coliseo
por Pablo Kohan

Cuarteto Emerson. Programa: Ives: Cuarteto de cuerdas Nº 1; Ravel: Cuarteto en Fa mayor; Schubert: Cuarteto en re menor, D. 810 La muerte y la doncella. Mozarteum Argentino. En el Teatro Coliseo.
Nuestra opinión: excelente

Ni la gripe A, ni la lluvia, ni las cancelaciones de conciertos ni las suspensiones teatrales decretadas el mismo lunes parecieron afectar a la concurrencia: el Coliseo presentaba un aspecto multitudinario. La inmensidad del teatro, colmado, sólo estaba alterada por esas butacas vacías que, estadísticamente hablando, forman parte ineludible del panorama general cuando lo que hay por delante es un recital de cámara. Y aquellos que se hicieron presentes, deben haber salido absolutamente satisfechos, con sus expectativas bien complacidas, a juzgar por los aplausos atronadores que arreciaron en el final, entremezclados con unas ovaciones que incluyeron, sin exagerar, gritos, alaridos y vociferaciones varias. En realidad, no hay sino que coincidir con un veredicto tan estrepitoso como merecido. Lo que el Cuarteto Emerson había ofrecido había sido maravilloso. Sin ninguna duda

A diferencia de otros cuartetos de cuerdas de excelencias demostradas, el Emerson tiene su propio modo de trabajo. Más allá de la diferencia establecida en el hecho de tocar de pie, salvo el chelista, obviamente, sus dos violinistas, Eugene Drucker y Philip Setzer, alternan como primero o segundo violín según la ocasión y la obra. Pero además, ninguno de ellos parece asumir de modo ostensible el comando de la ejecución cuando se ubican como primer violín: en lugar de órdenes o indicaciones imperativas o precisas, lo que aparece son miradas que sólo buscan coincidencias para afirmar complicidades. Se detecta una comunidad de objetivos colectivos y lo que se escucha es exactamente eso, un equipo muy homogéneo de cuatro músicos persiguiendo un único objetivo. Y lo logran a la perfección, con inagotables cuotas de musicalidad. Pero esta perfección artística es sólo una parte de la criatura. La otra es la sabiduría y el desprejuicio para elegir el repertorio y la probidad para llevarlo a cabo, entendiendo de estilos interpretativos y utilizando infinidad de recursos técnicos y expresivos. De los mismos instrumentos salieron sonidos, colores y fraseos completamente distintos según tocaran Ives, Ravel o Schubert.

Sin entrar en minucias de afinación, exactitudes o balances, cuestiones obviamente largamente alcanzadas, el Emerson, en terreno definitivamente local, sacó a la luz los componentes americanos del Cuarteto Nº 1 de Ives, una obra temprana en la cual, sin embargo, este iconoclasta de talentos infinitos muestra su hilacha. Sin anestesia ni preavisos, Ives incluye finales con puntos suspensivos o con signos de interrogación, alterna un fugado con un primitivo cluster y, apelando a ciertos planteos caóticos, hace convivir a las armonías más tradicionales con esbozos de politonalidad. Y los aplausos posteriores indicaron que una obra que, supuestamente, podría ocasionar algún escozor tuvo una muy buena recepción.

El Cuarteto en Fa mayor , de Ravel, sonó rebosante de sutilezas, con distintos toques y con una precisión sorprendente para que del conjunto surgieran voces internas y contrapuntos escondidos. Para hacer una analogía, tal vez demasiado tecnológica para tanta música y tanto arte, al Emerson el chip que ordena los circuitos internos le funciona a la perfección.

Por último, Drucker, Setzer y sus compinches Lawrence Dutton y David Finckel presentaron una interpretación contundente y sumamente expresiva del Cuarteto La muerte y la doncella , con toques de intimidad o de ferocidad, con apasionamiento o con objetividad y siempre impecables y ajustados. Después del vendaval de gritos y aplausos, Drucker, ahora como segundo violín, en castellano, anunció, fuera de programa, el Scherzo en la menor, op. 81, Nº 2 , de Mendelssohn, una pieza para cuarteto en la que afloraron los duendes, la alegría y ese optimismo contagioso y mágico de Mendelssohn. Y que el Cuarteto Emerson, qué duda cabe, supo plasmar de manera admirable.




Exaltación del barroco, con Vivica Genaux


El Concerto Köln fue un elemento vital de la noche
por Héctor Coda

Presentación del Concerto Köln. Organizada por el Mozarteum Argentino, con la participación de la mezzosoprano Vivica Genaux. Programa: Suite N° 1 en Fa mayor, HWV 348 (Música acuática); y arias "Sta nell´ircana" (de Alcina), "Cara speme", (de Giulio Cesare), y "Dopo notte atra e funesta",(de Ariodante), de Georg Friedrich Haendel; Concierto para violonchelo, cuerdas y bajo continuo en Re menor N° 23, RV 407, de Vivaldi; Concerto Grosso Op. 3 N° 2 en Si bemol mayor HWV 313; y aria "Langue offeso" (de Giulio Cesare), de Haendel; y "Di quell´acciaro al campo" (de Solimano) de Johann Adolf Hasse. En el Teatro Coliseo. Nuestra opinión: muy buena

Una sesión exultante de música barroca resultó ser la presentación del conjunto Concerto Köln, de instrumentos antiguos, junto a la mezzosoprano norteamericana Vivica Genaux, pues no otra cosa fue la perceptible alegría de hacer música que emanó de cada una de las versiones ofrecidas por estos calificados intérpretes.

El concierto, en su conjunto, con la interesante alternancia de obras de música instrumental y música vocal de eminentes compositores del barroco alemán e italiano fue, en definitiva, un atrayente entramado de versiones que lució como un organismo viviente, distante de enfoques academicistas que hubieron amenguado su interés. Una primera prueba de ello se tuvo con la versión que el Concerto Köln hizo de la Suite N° 1 en Fa Mayor Música acuática , de Haendel, por el suntuoso brillo y ajuste conferido a su solemne Obertura, con amplia y homogénea sonoridad en su riqueza tímbrica y, en los siguientes movimientos, con vivos contrastes y prolijo equilibrio entre las maderas, los metales y los arcos (con admirables solos instrumentales), así como ejemplar pulcritud en el exornado discurso vertido en todo su esplendor barroco.

Otro tanto se evidenció en la versión del Concerto Grosso Op. 3 N° 2 en Si bemol mayor , en cinco movimientos, con una brillante intervención del primer violín (Markus Hoffmann) en el vivace inicial y elocuentes intervenciones del ripieno orquestal, dulces sonoridades y expresivo fraseo en el largo que al continuo añadieron los oboes barrocos.

Virtuosismo

Las primeras intervenciones de la mezzosoprano Vivica Genaux en las arias de las óperas Alcina y Giulio Cesare de Haendel, con ajustado soporte orquestal, hicieron harto evidente la presencia de una cantantes de extremado virtuosismo en su cuerda, con un repertorio selectivo, en el que se mueve con la holgura de una auténtica especialista, sin fisuras en su perfecta afinación ni esfuerzo aparente y sin olvidar el papel operístico asumido. En "Sta nell´ircana", primero, su Bradamente asombró por la vivacidad de sus coloraturas y en "Cara speme" (de Giulio Cesare ), con acompañamiento de clave y violonchelo, su voz lució con un lirismo más puro y rica vibración emocional.

El Concierto para violonchelo, cuerdas y bajo continuo en Re menor N° 23 , de Vivaldi, pese a la vitalidad y pujanza del gran veneciano -traducida eficazmente por la orquesta y la destreza técnica de su ocasional solista- no alcanzó a tener suficiente relieve interpretativo. A ello siguió una nueva y sobresaliente intervención de la mezzosoprano Genaux con el aria "Dopo notte atra e funesta", (de Ariodante ) de Haendel, en la que asumió el papel protagónico e hizo alarde de un admirable vocalismo de amplísimos recursos técnicos y expresivos. Después en "Langue offeso, mai riposa" (de Giulio Cesare ), su voz adoptó matices sombríos con vivaces coloraturas en el sector grave, y en la última aria ofrecida, "Di quell´acciaro al lampo" (de Solimano ) de Hasse refirmó las virtudes señaladas.


Foto: LA NACION   /   Fabián Marelli
Fuente: La Nación, viernes 5 de junio de 2009


Con el espíritu de Ravel


En dos noches, el pianista se lució con un gran programa. La orquesta fue un perfecto interlocutor.
Por: Sandra de la Fuente

Si el Concierto en Sol refleja -al decir del musicólogo Stuckenschmidt- "la vida rápida y turbulenta de los Estados Unidos, que marcó el espíritu de Ravel", habrá que admitir que en la notable versión que el pianista Jean-Yves Thibaudet ofreció junto con la Orchestre de la Suisse Romande ese espíritu parece haber nacido para disfrutar de la velocidad y el riesgo.

En Thibaudet hay algo excéntrico. Pero esa excentricidad no proviene del deseo de marcar diferencias respecto de su entorno sino de un territorio más personal, de la naturalidad con la que -a través del más puro dominio técnico- se expresa. La pajarita blanca y el frac no están en su guardarropas porque el concierto, antes que una protocolar cere monia, es un encuentro con músicos y público en el que se mueve como si jamás hubiera tenido que detenerse a resolver un pasaje difícil. El aliento le sobra aún en los movimientos extremos, en los que convierte el desenfreno en una natural búsqueda de colores sin sacrificar el ritmo. Y en el adagio central elude el amaneramiento, confía en la ambigüedad rítmica que concibió Ravel para crear una mágica atmósfera de ensueño.

La orquesta es un perfecto interlocutor. Janowski, su director, se sobrepone a la suma de efectos instrumentales ravelianos para dar vida a un lujoso tejido que destella en cada solo y ondula sensible a cada cambio dinámico. Difícilmente una orquesta pueda superar a ésta en la graduación de intensidades y en la precisión de sus cortes. La más cargada cortina sonora se evapora instantáneamente, con la precisa indicación de Janowski.

El concierto había comenzado con la presentación de El cielo, siempre tan límpido, se oscurece súbitamente, de Michael Jarrell. En la segunda parte, al lento epílogo de los Valses nobles y sentimentales siguió sin cortes una potente La Valse. Los bises cambiaron el aire: en la primera parte, el generoso Thibaudet había regalado una exquisita interpretación de un intermezzo de Brahms. La orquesta se despidió con un emotivo Puccini y un colorido Bizet.



Fuente: Clarín, domingo 10 de mayo de 2009


Beca "Teresa Grüneisen" 2009


La Beca "Teresa Grüneisen" 2009 fue otorgada a la joven violinista cordobesa Lucía Luque, para perfeccionarse en Cremona (Italia) con el Maestro Sergej Krilov. En el transcurso de los años 2009 y 2010, Lucía se perfeccionará con el maestro ruso que la ha aceptado como su alumna, seleccionándola entre cientos de aspirantes.
Lucía Luque estudió de 1998 a 2004 en la Escuela Privada de Arcos del Maestro Humberto Carfi (Córdoba), participó de “Austrian Master Classes” (Salzburgo), estudió en la Accademia Perosi di Biella con Anna Chumachenco, y Master con S. Krilov en 2008 (Piacenza). En el 2008 recibió su Diploma Superiore di Violino, con promedio 10 de calificaciones, del Conservatorio di Música Dall Abbaco di Verona.
Lucía Luque resultó ganadora del Concurso “Austrian Master Classes” (Salzburgo) en 2005 y 2006, donde participó junto a más de 120 violinistas del todo el mundo. También fue ganadora, en 2007 del Primer Premio del “Concorso Internazionale di Esecuzione Musicale di Asti” (Piamonte); y Primer Puesto en el “Premio Nazionale delle Arti” (Turín). En 2008 ganó los tres primeros premios en el Concurso Internacional “Riviera Etrusca” (Toscana), el Premio del Público, y un violín del siglo XIX con arco. También en 2008, recibe el Premio Especial del prestigioso “Concorso Internazionale di Violino Curci” (Nápoles), y es reconocida en Verona con el “Premio Academia Filarmonica dell’Arena” como la mejor diplomada del año. En Argentina, Lucía Luque recibió también premios por su talento y dedicación, como por ejemplo “Premio Jerónimo Luis de Cabrera” en su ciudad natal, como reconocimiento a su carrera; premio del Diario La Voz del Interior al talento sobresaliente del año; fue finalista de los “Premios Clarín”; recibió el premio de la Bolsa de Comercio a la joven sobresaliente del año; y el Gobierno de Córdoba la nombró “Embajadora de la Música”, entre otros.
Actualmente Lucía Luque es violinista del Trío Ópera Cento, solista invitada en orquesta italianas, invitada especial en festivales de música contemporánea, y primer violín de las orquestas La Offerta Musicale (Venecia) y Filarmonici Venetti, entre otras actividades.


Conciertos del Mediodía - 50 Temporadas


El Mozarteum Argentino inicia el 29 de abril en el Teatro Gran Rex la temporada 2009 de sus Conciertos del Mediodía. El acontecimiento marca un hito importante: el 50° aniversario de un ciclo que, con sus 16 conciertos anuales, todos ellos con entrada libre y gratuita, representa una de las realizaciones más emblemáticas de esa institución. Para informar sobre los alcances y características de esta nueva temporada, la Presidente del Mozarteum Argentino, Sra. Jeannette de Erize, y el Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Ing. Hernán Lombardi, ofrecieron una conferencia de prensa el viernes 24 de abril en el Centro Cultural Recoleta. Asisitieron representantes de los medios, destacadas personalidades, miembros de la Comisión Directova del Mozarteum Argentino, y público en general.




Una sinfonía en escena


Dirigida por el belga Philippe Herreweghe, la notable orquesta francesa ofreció un original programa consagrado a Hector Berlioz
por Federico Monjeau

La Orquesta des Champs-Eysées abrió la temporada del Mozarteum con uno de los programas más curiosos que se hayan visto y oído en mucho tiempo: la Sinfonía Fantástica op. 14 y Lelio, o el retorno a la vida op. 14 bis de Hector Berlioz, en una suerte de estreno por partida doble: musical, ya que no hay datos de una primera audición de Lelio en Buenos Aires (lamentablemente ya no está Julio Palacio entre nosotros para terminar de confirmarlo, aunque no sólo se lo extraña por eso); y escénico, ya que la totalidad del programa incluyó una puesta en escena de Jean-Philippe Clarac y Olivier Deloeuill, con lo que el teatro imaginario del romántico Berlioz quedó realizado en un teatro material.

La Sinfonía Fantástica se inscribe en el género programático. Subtitulada "Un episodio en la vida de un artista", los cinco movimientos narran las reminiscencias y alucinaciones de un artista entregado al opio luego de una frustración amorosa. Lelio, terminada años después, es la celebración del regreso a la vida luego de las funestas visiones de la Fantástica. En Lelio el músico de la Fantástica está representado por un actor-recitante (Marcial Di Fonzo Bo), y la obra se completa con orquesta, coro y dos solistas (el tenor Robert Getchell y barítono Pierre-Yves Pruvot). Como observó Boulez, en la Fantástica el teatro es imaginario, en Lelio está encarnado. Berlioz pretendía que se ejecutasen una atrás de la otra, lo que rara vez se cumple.

La presente solución escénica desplegó el teatro imaginario de la sinfonía y lo integró en un arco con el epílogo teatral, para lo cual se valió de un actor y cinco bailarinas (que son la repetición de una única mujer), más tres pantallas de video, que se subdividirán en cinco en una acumulativa correspondencia con los cinco movimientos de la sinfonía. La interpretación no es realista (no podría serlo), sino metafórica. La acción del video es preparatoria: una gran sección de maquillaje, con un juego de espejos que está en sintonía con la parte coreográfica.

Nada es muy feo, nada está muy mal, aunque nunca desaparece la sensación de que se está asistiendo a una decoración innecesaria. De todas formas, la textura de la orquesta francesa es tan rica, la expresión tan intensa y las marcaciones de Herreweghe tan graduadas y sutiles, que no es difícil abstraerse de la escena y entregarse a la genial inventiva de Berlioz. Y el agregado de Lelio, con su manifiesto estético, es una verdadera fiesta musical e intelectual. Su ejecución contó con un valioso aporte local: el Grupo de Canto Coral de Néstor Andrenacci (apenas hubo que lamentar un acople sobreagudo seguramente derivado del dispositivo escenotécnico durante toda la ejecución de la Fantástica, que afortunadamente se subsanó en la segunda parte del programa).

Fuente: Clarin, jueves 23 de abril 2009




Los caminos de la música


La Filial Jujuy del Mozarteum Argentino editó el libro "Los Caminos de la Música - Europa y Argentina", junto con la Universidad Nacional de Jujuy.
Incluye textos de Pablo Bardin, Melanie Plesch, Pola Suarez Urtubey, Federico Monjeau, Pablo Kohan y Pablo Gianera.
El libro fue presentado en un emotivo acto en el Centro Cultural y Museo Culturarte, el pasado viernes 27 de marzo.


Mariana Carnovali, premiada en Europa


La joven mezzosoprano argentina Mariana Carnovali, becaria del Mozarteum Argentino, recibió un Premio Especial en el Concurso Internacional de Canto "Francisco Viñas" (Barcelona, España). Allí, también la jurado Teresa Berganza la felicitó especialmente y recibió numerosas propuestas laborales. El premio consiste en una beca de estudios por dos años en Pesaro (Italia).

La mezzosoprano argentina Mariana Carnovali fue integrante del Instituto Superior de Arte y "Coro Estable" del Teatro Colón, sus presentaciones le incluyen "Cuentos de Hoffman" y "Carmen" para Juventus Lyrica. Debutó como solista en el Teatro Colón temporada 2007 con "La Traviata". Fue galardonada en 2006 con el premio "Estímulo" por la Asociación Críticos Musicales Argentinos. Actualmente se perfecciona con la Prof. Edith Wiens en Augsburg, Alemania.